Dando lugar

09 octubre, 2008

El Dolor

Me despierto en mi cama, pestañeo un rato. Giro sobre mi misma para ver qué hora es, y calculo las cosas que me dará tiempo a hacer antes de salir de casa. Entonces me incorporo y el dolorcillo se hiergue también. Al minuto se ha transformado en una presión muda que mantiene mi pierna agarrotada. La sacudo contra el vacio, a ver si puedo quitármelo de encima, pero sigue ahí. Pasamos al plan B: Ponerse de pie y andar. De dolor continuo y generalizado pasamos a dolor intermitente,punzante y bien localizado: Cara medial cóndilo interno. Bien, por lo menos te tengo controlao, joperra... Ando un poco más, vuelvo a sacudir la pata, parezco un chucho después de mear, vaya cuadro. Se disipa un poco, se va de paseo. Volverá luego, dentro de un par de horas. Cuando empiece a luchar contra la resistencia, contra la flexión y la extensión completa, con mi propia propiocepción, contra el aire y el agua.